| Testimonios |
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| Escrito por Veronica |
| Lunes, 09 de Octubre de 2006 07:49 |
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Testimonios del llamado para saber el paradero de "Pancho": Hola, mi nombre es Angel Ampuero, vivo en Santiago desde el año 1977, fecha en que me vine de Punta Arenas a seguir los estudios de Ingeniare Civil, luego de terminar la Ingeniería de Ejecución en la UTE de Punta Arenas Ingrese a la UTE en 1973.Mi hermano Hector, dos años mayor estudiaba Operador de Plantas Químicas, y participaba en el movimiento de izquierda universitario, junto con Livio Perez, Nelson Reyes Carlos Spike que son los que mas recuerdo por que siempre llegaban a nuestra casa. Para el 11 mi hermano estaba en Santiago (UTE) haciendo unos laboratorios que no se hacían en Punta Arenas y creo que eso lo salvo de ser detenido. No supimos nada de el por varios das y debe de haber llegado después del 20, No recuerdo bien.
http://www.radiomagallanes.cl/noticia.php?id_not=6177 http://www.radiomagallanes.cl/noticia.php?id_not=6471 Desde Francia hemos recibido esta carta de Nelson Collao, relativa al llamado que desde Ginebra Suiza ha formulado Jenny Bettancourt, hermana del desaparecido Silvio Francisco Bettancourt. "Hace un tiempo atrás, a fines de 2004, como consecuencia de la publicación en el diario La Nación de fecha 30 de octubre de 2005, en la cual se relata mi testimonio dado en la corte de apelaciones de Santiago, en el despacho del Sr. Juan Guzmán, tuve el privilegio de conocer a una mujer impresionante por su abnegación, por su lucha, por su combate contra el olvido, y sobre todo pude constatar cómo su hermano PANCHO vive y aún está presente en ella. Un amor fraternal que sobrepasa toda fuerza humana." Desde Francia hemos recibido esta carta de Nelson Collao, relativa al llamado que desde Ginebra Suiza ha formulado Jenny Bettancourt, hermana del desaparecido Silvio Francisco Bettancourt. Sr. Miguel Palma, jefe de prensa de radio Magallanes: A través de estas líneas, quiero hacer llegar a Ud. mi testimonio en referencia al llamado internacional efectuado desde Suiza, por Jennifer Bettancourt, en relación a la triste y dramática desaparición de su hermano Francisco Bettancourt. Es mi deber de hombre libre unir mi testimonio a los tantos otros que han surgido en este emocionante llamado internacional que ha lanzado desde Suiza, la Sra. Bettancourt. En efecto, en septiembre de 1973 yo fui obligado a cumplir la más triste de las órdenes dadas por la comandancia golpista de la época. Siendo un joven marinero, tuve la más cruel e innoble de las misiones jamás antes cumplida: el traslado de prisioneros al campo de concentración de la ISLA DAWSON. Hace un tiempo atrás, a fines de 2004, como consecuencia de la publicación en el diario La Nación de fecha 30 de octubre de 2005, en la cual se relata mi testimonio dado en la corte de apelaciones de Santiago, en el despacho del Sr. Juan Guzmán, tuve el privilegio de conocer a una mujer impresionante por su abnegación, por su lucha, por su combate contra el olvido, y sobre todo pude constatar cómo su hermano PANCHO vive y aún está presente en ella. Un amor fraternal que sobrepasa toda fuerza humana. Viajó desde Suiza y nos encontramos acá en Francia, para tener una entrevista en lo relacionado con el traslado de prisioneros a la Isla Dawson, y lo sucedido a bordo de la Barcaza « Morel ». Jamás antes, desde 1973 había tenido la oportunidad de estar frente a frente con algún familiar directo de las víctimas de la represión. Tampoco podía imaginarme que esta gran Dama, desde1973 llevara un combate contra el olvido. Relaté a ella lo sucedido en la barcaza « Morel », y al final de nuestra entrevista me pidió desde lo más profundo de su ser, volver tres décadas atrás para buscar en lo más profundo de mi memoria, una imagen, un rostro, algo que pudiese haberme llamado la atención. En realidad era un grito desgarrador a la esperanza. De una manera muy solemne, se elevó y desplegó una gran foto de su hermano Pancho. Desgraciadamente no pude reconocerlo; fue un momento bastante emocionante. En ese instante preciso, pude comprender el dolor inmenso de la familia Bettancourt. Sentí una terrible verguenza por lo cometido, una traición a mi dignidad de hombre, un desprecio por la orden que tuve que cumplir, que en un principio no van en absoluto dentro del marco castrense. No conocí a Pancho, pero la duda que tengo ahora es saber si entre todos esos compatriotas que trasladamos al campo de concentración, algunos de ellos encapuchados, estaba él. Cada vez pido más y más a mi memoria para tener una visión más clara de cada uno de ellos, porque tanto fue el horror que se vivió a bordo, que esas imagenes apocalípticas me pertubaron durante un largo tiempo; y es por esa razón que decidí en mi último viaje a Chile, testimoniar en la corte de apelaciones, como lo dije anteriormente. Soy testigo de las humillaciones y vejaciones que sufrió a bordo de la « Morel » el gabinete del entonces Presidente de la época, exelentísimo Sr. Salvador Allende(Q.E.P.D.). Yo vi las lágrimas del Sr.José Toha (Q .E .P.D.) ; la tortura a la que fue sometido el Sr. Daniel Vergara (Q.E.P D.) en un pasillo de los camarotes del personal, que textualmente dijo al enfermero «si todo va a continuar de esta manera yo prefiero que me maten». Pude ver el sucio trabajo del «ANCLA DOS» (servicio secreto de la Marina de la época) : en una fría noche de septiembre burlando el cerco que tenían a bordo, pude ver como amordazaban, para luego amarrarlo y despues lanzarlo a las frías aguas del Estrecho de Magallanes a un opositor al régimen dictatorial, estando en una posición un tanto difícil. Cuando lo recuperaron, después de haberlo arrastrado por algunos minutos en las frías aguas, no puedo certificar con exactitud si ya estaba muerto, pero en un estado hipotérmico grave, eso es seguro. Es por esta razón, que desde que tuve conocimiento de este llamado internacional efectuado por la Sra. Jennyfer Bettancourt, y que encontré en vuestro sitio de internet, no podía estar ausente. En realidad es un deber de memoria. Y es en ese sentido que me dirijo a ese soldado de Chile, para decirle que los principios más nobles de toda institucion castrense son : honor, disciplinay lealtad. Esto lo aprendí en 1968, cuando ingresé por primera vez a la Marina Nacional. Si tu lees estas simples líneas, pero que al mismo tiempo son profundas por el significado que a ellas quiero dar, si tu fuiste testigo de la desaparición de Pancho; si tu sabes quién dio la orden, HABLA, no tengas miedo; puedes hacerlo anonimamente si lo deseas. Quiero que seas uno más de entre nosotros, de antiguos militares chilenos que testimoniamos por una causa justa y verdadera, para el bien de tantas familias que hoy en día esperan una justicia a la medida de tantos y tantos sufrimientos, por un error incalificable de nuestra historia. Recupera tu honor de una buena vez. Te pido que tengas una disciplina de consciencia tranquila, para así y de esta manera, seguir siendo leal en tus principios de HOMBRE LIBRE. No se puede hoy en día seguir torturando psicologicamente a tantas familias que esperan una respuesta. Soldado de Chile, tu que eres heredero, o que talvés lo fuistes como en una época yo lo fui, de esos heroicos combatientes que escribrieron las más brillantes páginas de nuestra historia, para darnos la Libertad, te pido desde Francia, pais que es la cuna de los derechos humanos y de la libertad, que tengas respeto por esta familia en particular, y si sabes algo que lo digas. Sr. PALMA es probable que pude tener indirectamente la responsabilidad de la eventual muerte de algunos prisioneros, pero todo eso yo lo asumo y estaré dispuesto a declarar si mi seguridad es garantizada en Chile, cuando los más altos tribunales de justicia así lo estimen necesario. Sr. Miguel Palma, desde Francia, mi nueva Patria, reciba Ud. mis saludos, los más respetuosos. Atentamente, Nelson COLLAO |
| Última actualización el Viernes, 27 de Marzo de 2009 20:24 |



